miércoles, 20 de octubre de 2010

Corazón de mimbre.

Quiero que me quieras y que me dejes quererte. Y si lo haces, si me dices realmente que lo haces, entonces no me dejes caer nunca... porque como me dejes caer, como me dejes caer... me voy a caer, y me voy a dar una buena ostia. Porque ni siquiera llevo protección. Porque ni siquiera voy a intentar parar el golpe, no.
Porque quiero mucho y tengo mucho. Y también tengo, afortunadamente, mucho aquí. Pero también me falta mucho.
Y... y, no son días buenos, pero a tu lado parece que la vida me sienta mejor, ¿sabes? Y que sabe mejor, también, si, como la canción de hipercor. Pero que en vez de decir que tenemos hiper-precios, decir que tenemos hiper-corazones o... hiper-sonrisas. ¿Qué te parece? A mí no me convence, pero creo que acabará por hacerlo.
Así que por favor, no te vayas, no me dejes caer y sigue mirándome a los ojos y diciéndome que te gusta su color y mi sonrisa. Eso, nunca dejes de decírmelo. Y sigue abrazándome cuando más lo necesito.
Te lo pido por favor.

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